¿Cuánto tiempo puede sobrevivir una persona atrapada bajo los escombros tras un terremoto?
Cada vez que un terremoto provoca el colapso de edificios, comienza una carrera contrarreloj para los equipos de rescate. Mientras familiares esperan noticias, surge una pregunta clave: ¿cuánto tiempo puede sobrevivir una persona atrapada bajo los escombros?
La duda volvió a tomar relevancia tras los recientes sismos registrados en Venezuela, donde brigadas de emergencia continúan buscando sobrevivientes en las zonas más afectadas. La resistencia de una persona depende de múltiples factores, siendo uno de los más importantes la existencia de un “espacio vacío sobrevivible”, una cavidad que protege parcialmente del peso de la estructura y permite respirar.
Los especialistas explican que la presencia de humo, incendios, fugas de sustancias peligrosas o la falta de oxígeno reduce considerablemente las posibilidades de supervivencia. Además, la hidratación es un factor decisivo: el cuerpo humano puede soportar varios días sin alimentos, pero la ausencia de agua disminuye rápidamente las probabilidades de seguir con vida.
Las condiciones climáticas también influyen. El calor extremo acelera la deshidratación, mientras que el frío intenso aumenta el riesgo de hipotermia, complicando tanto la situación de los sobrevivientes como el trabajo de los rescatistas.
En Venezuela, los operativos de búsqueda cuentan con equipos especializados, perros entrenados, sensores de movimiento y maquinaria pesada para localizar personas atrapadas entre los escombros.
Los médicos también advierten sobre el síndrome de aplastamiento, una complicación que puede aparecer cuando una parte del cuerpo permanece comprimida durante muchas horas. Por ello, en numerosos casos los pacientes deben ser estabilizados antes de ser liberados por completo.
La historia demuestra que aún es posible encontrar sobrevivientes varios días después de un terremoto. En 2011, tras el terremoto y tsunami de Japón, dos personas fueron rescatadas con vida nueve días después. En Haití, en 2010, una joven sobrevivió quince días bajo los escombros.
Aunque las posibilidades disminuyen con el paso del tiempo, estos casos mantienen viva la esperanza. Por ello, los organismos de emergencia insisten en continuar las labores de búsqueda mientras existan indicios razonables de que aún pueda haber personas con vida.
