¿Por qué no es recomendable besar a un ser querido fallecido?

Despedirse de alguien que amamos es una de las experiencias más duras de la vida. En esos momentos, lo más natural es querer acercarse, acariciar, abrazar o incluso besar por última vez a quien se ha ido. Es un gesto cargado de amor y de deseo de conexión. Sin embargo, aunque es entendible desde lo emocional, besar a una persona fallecida puede traer ciertos riesgos que vale la pena considerar.

¿Qué pasa con el cuerpo después de la muerte?

Tras el fallecimiento, el cuerpo entra en un proceso de cambio. Aunque al principio pueda parecer que “nada pasa”, en realidad ya no hay circulación, oxígeno ni defensa del sistema inmunológico. Esto hace que bacterias que antes vivían en equilibrio dentro del cuerpo comiencen a multiplicarse. No es algo que se note de inmediato, pero desde el punto de vista biológico, el cuerpo ya no puede protegerse… ni proteger a los demás.